Débito, depósitos, retiros y cargos comunes que debes conocer.

Abrir una cuenta de cheques puede parecer algo sencillo. Para algunas personas lo es, pero para alguien que nunca ha tenido una cuenta, aprender a manejarla correctamente puede tomar un poco de tiempo.

Una cuenta de cheques te permite recibir depósitos, pagar facturas, utilizar una tarjeta de débito, retirar efectivo, hacer transferencias y, dependiendo de la cuenta, utilizar cheques.

Pero tener una cuenta no es solamente depositar tu sueldo y comenzar a gastar.

Lo más importante es aprender a saber cuánto dinero tienes realmente disponible y cuánto ya tienes comprometido para otros pagos.

Antes de comenzar a utilizarla, conoce algunas cosas básicas:

  • ¿Tiene cargo mensual?
  • ¿Cómo puedes evitar ese cargo?
  • ¿Tiene un saldo mínimo?
  • ¿Qué cajeros automáticos puedes utilizar sin pagar cargos adicionales?
  • ¿Cómo funciona el sobregiro?
  • ¿Cuándo estarán disponibles tus depósitos?
  • ¿Qué otros cargos podrían aplicarse?

No todas las cuentas funcionan igual.

Si algo no está claro, pregunta. Es tu dinero y tienes derecho a entender cómo funciona tu cuenta.

Este es uno de los errores más fáciles de cometer.

Supongamos que abres la aplicación y ves:

Saldo disponible: $500

Eso no siempre significa que tienes $500 libres para gastar.

Tal vez mañana se cobrará automáticamente:

$200 de renta
$80 del seguro del automóvil
$60 del teléfono

Aunque todavía veas esos $500, parte de ese dinero ya está comprometido.

También pueden existir compras o depósitos pendientes que todavía no aparecen de la manera que esperas.

Por eso trata de pensar siempre en tres cantidades:

Lo que tienes.
Lo que ya gastaste o tienes comprometido.
Lo que realmente puedes gastar.

No necesitas una libreta complicada. Puedes utilizar las herramientas de tu aplicación bancaria, las notas de tu teléfono o cualquier método sencillo que funcione para ti.

Un sobregiro (overdraft) puede ocurrir cuando intentas gastar más dinero del que tienes disponible y la institución permite que la transacción pase.

Dependiendo de tu cuenta y del tipo de transacción, esto podría generar un cargo.

Por ejemplo:

Tienes $100.

Pagas una factura de $80.

Pero olvidaste un pago automático de $40.

Ya no tienes suficiente dinero para cubrir ambos.

Para retiros en cajeros automáticos y ciertas compras únicas con tarjeta de débito, existen reglas federales sobre cuándo una institución puede cobrar una tarifa de sobregiro. Por eso es importante saber si aceptaste algún servicio de protección contra sobregiros y exactamente cómo funciona. 

No esperes a tener un problema para preguntar:

“¿Qué pasa en esta cuenta si intento gastar más dinero del que tengo?”

Tu tarjeta de débito está conectada directamente con el dinero de tu cuenta.

Cuando la utilizas, normalmente estás gastando tu propio dinero, no dinero prestado como sucede con una tarjeta de crédito.

Por eso revisa regularmente tus movimientos y activa las alertas de transacciones si tu institución las ofrece.

Si ves una compra o retiro que no reconoces, no esperes a ver qué sucede. Comunícate con tu institución financiera lo antes posible. El CFPB recomienda actuar rápidamente cuando encuentras pagos no autorizados. 

Y nunca compartas tu PIN, contraseña o códigos de seguridad.

Antes de retirar dinero, verifica si el cajero pertenece a la red de tu institución.

Utilizar un cajero fuera de la red puede generar cargos.

Incluso puede ocurrir que el propietario del cajero cobre una tarifa y que tu propia institución cobre otra.

Unos cuantos dólares quizá no parezcan mucho, pero si lo haces frecuentemente, estás pagando por tener acceso a tu propio dinero.

Esta parte es muy importante.

Supongamos que alguien te entrega un cheque por $1,000.

Lo depositas.

Después revisas tu cuenta y ves los $1,000 disponibles.

Puedes pensar:

“El banco ya verificó el cheque.”

No necesariamente.

Las instituciones tienen reglas sobre cuándo deben hacer disponible el dinero de determinados depósitos. Un cheque puede resultar falso después de que parte o todo el dinero apareció disponible en tu cuenta

Si el cheque resulta falso, la institución puede retirar ese dinero de tu cuenta. Si ya lo gastaste, podrías terminar debiendo ese dinero e incluso quedar con la cuenta sobregirada. 

Por eso:

Una estafa muy común funciona así:

Alguien te entrega un cheque y te dice:

“Deposítalo en tu cuenta. Quédate con una parte y mándame el resto.”

O quizá te envían un cheque por más dinero del que deberían pagarte y después dicen:

“Me equivoqué. Mándame la diferencia.”

Detente.

El cheque puede ser falso.

Tú envías dinero verdadero y días después descubres que el cheque no tenía fondos o era fraudulento. El CFPB identifica específicamente este tipo de situación como una estafa común. 

Una regla muy sencilla:

Servicios como Zelle y otras aplicaciones de pagos entre personas pueden ser muy convenientes.

Pero precisamente porque son rápidos, debes utilizarlos con cuidado.

Antes de enviar dinero:

Confirma a quién se lo estás enviando.

Revisa el número de teléfono o correo electrónico.

Confirma la cantidad.

No envíes dinero solamente porque alguien te está presionando.

El CFPB recomienda utilizar servicios de pagos móviles con personas que conoces y en quienes confías, y verificar solicitudes incluso cuando parecen venir de alguien conocido. 

Si recibes una llamada diciendo:

“Somos del banco. Su dinero está en peligro. Envíelo por Zelle para protegerlo.”

No lo hagas.

Una institución legítima no necesita que le envíes tu dinero para “protegerlo”. 

Cuelga y llama tú mismo al número oficial de tu institución.

Una transferencia bancaria (wire transfer) permite enviar dinero electrónicamente de una cuenta a otra. 

Son útiles para determinadas situaciones, pero antes de enviar una cantidad importante verifica cuidadosamente:

Nombre del destinatario.

Número de cuenta.

Institución receptora.

Cantidad que vas a enviar.

Y especialmente:

Los estafadores frecuentemente utilizan transferencias, aplicaciones de pago y otros métodos para intentar recibir dinero rápidamente. 

Si alguien te presiona diciendo que debes transferir dinero inmediatamente, detente y verifica primero.

Si todavía utilizas cheques, recuerda que pueden tardar en cobrarse.

Si escribiste un cheque por $200 y todavía no aparece descontado de tu cuenta, esos $200 ya están comprometidos.

No los gastes otra vez simplemente porque todavía aparecen en el saldo.

También protege tus cheques porque contienen información de tu cuenta. El CFPB recomienda tomar precauciones adicionales incluso al enviarlos por correo debido al riesgo de fraude con cheques. 

No todos los depósitos estarán disponibles inmediatamente.

El tiempo puede depender del tipo de depósito, de cómo lo realizaste y de las políticas de tu institución. Incluso los depósitos de cheques realizados desde el teléfono pueden tener reglas diferentes. 

Por eso no escribas un cheque, programes una factura o gastes dinero simplemente porque acabaste de hacer un depósito.

Primero verifica cuánto aparece realmente disponible.

Una de las herramientas más sencillas que puedes utilizar probablemente ya está dentro de la aplicación de tu institución.

Busca opciones para recibir alertas cuando:

Tu saldo esté bajo.

Se realice una compra.

Se retire dinero de un cajero.

Entre un depósito.

Se realice una transferencia.

Las alertas pueden ayudarte tanto a controlar tus gastos como a detectar rápidamente una transacción que tú no realizaste.

Esta es otra confusión común.

Manejar bien una cuenta de cheques es un excelente hábito financiero, pero tener una cuenta de cheques no significa automáticamente que estés construyendo tu puntaje de crédito.

El crédito funciona de manera diferente.

Aun así, cuidar tu cuenta es importante. Evitar sobregiros, revisar tus movimientos y mantener control de tus pagos te ayuda a desarrollar buenos hábitos para manejar tu dinero.

Administrar una cuenta de cheques no tiene que ser complicado.

Recuerda estas tres cosas:

No tienes que convertirte en experto.

Si aparece un cargo que no entiendes, pregunta. Si alguien te pide mover dinero y algo no te parece correcto, detente. Si no reconoces una transacción, comunícate con tu institución.

En MiDineroHoy creemos que cuidar tu dinero comienza por entender cómo entra, cómo sale y qué puedes hacer para mantenerlo seguro.