Una tarjeta de crédito puede ser una herramienta muy útil cuando entiendes cómo funciona y la utilizas responsablemente.

Las tarjetas de crédito no son necesariamente “buenas” o “malas”. El problema comienza cuando las utilizamos sin entender sus condiciones o gastamos dinero que después no podemos pagar.

Hay algo que siempre debes recordar:

Cuando utilizas una tarjeta de crédito estás utilizando dinero prestado por la institución que emitió la tarjeta, y tienes la responsabilidad de pagarlo.

Utilizada correctamente, una tarjeta puede ayudarte a construir tu historial de crédito y ofrecerte ciertos beneficios. Utilizada sin control, también puede convertirse rápidamente en una deuda difícil de pagar.

Por eso, antes de utilizarla, necesitas entender algunas reglas básicas.

Uno de los errores más comunes es utilizar la tarjeta sin pensar en cómo se pagará después.

Antes de hacer una compra, pregúntate:

Una buena práctica es utilizar la tarjeta para gastos que ya estaban dentro de tu presupuesto y que sabes que podrás pagar.

Por ejemplo, si normalmente gastas $100 en el supermercado y tienes esos $100 disponibles dentro de tu presupuesto, podrías utilizar la tarjeta para hacer la compra y después utilizar el dinero que ya tenías destinado para pagarla.

Lo peligroso es comenzar a pensar:

“Tengo $2,000 disponibles en mi tarjeta, entonces tengo $2,000 para gastar.”

No.

Tienes un límite de crédito de $2,000.

Eso significa que la institución te permite pedir prestado hasta esa cantidad bajo las condiciones de tu tarjeta.

Cada mes recibirás un estado de cuenta donde encontrarás información importante, incluyendo:

Tu saldo

Pago mínimo

Fecha de vencimiento

Cargos e intereses, si corresponden

Revisa esta información todos los meses.

Como mínimo, debes realizar el pago mínimo requerido antes de la fecha de vencimiento para mantener la cuenta al corriente.

Pero pagar solamente el mínimo puede hacer que tardes mucho más tiempo en eliminar una deuda y termines pagando considerablemente más en intereses. El CFPB recomienda pagar más del mínimo cuando sea posible para reducir tanto el costo de los intereses como el tiempo necesario para pagar el saldo. 

Cuando sea posible, esta puede ser una excelente práctica.

Muchas tarjetas ofrecen un periodo de gracia (grace period) para las compras.

Explicado de manera sencilla, si tu tarjeta tiene este beneficio y cumples sus condiciones, pagar el saldo completo del estado de cuenta antes de la fecha de vencimiento puede permitirte evitar intereses sobre esas compras. 

Por eso, una estrategia sencilla puede ser:

Esto te ayuda a evitar que una pequeña compra termine costándote mucho más por los intereses.

Una buena herramienta para evitar olvidos es programar pagos automáticos.

Muchas instituciones permiten programarlos directamente desde su aplicación o página de Internet.

Dependiendo de la institución, puedes encontrar opciones como:

Pago mínimo

Cantidad específica

Saldo completo del estado de cuenta

Una estrategia que algunas personas utilizan es programar por lo menos el pago mínimo automáticamente como protección contra un olvido y después realizar pagos adicionales o pagar el saldo completo por separado.

Pero existe algo muy importante:

Asegúrate de tener suficiente dinero disponible en la cuenta desde donde saldrá el pago y continúa revisando tus estados de cuenta.

Si prefieres pagar por correo, envía el pago con suficiente anticipación. Para que un pago sea considerado puntual, importa cuándo lo recibe la compañía, no simplemente cuándo lo enviaste. 

Vas a encontrar estas tres letras frecuentemente:

En español podemos entenderlo como la tasa porcentual anual.

En términos sencillos, el APR te ayuda a entender la tasa de interés que puede aplicarse al dinero que debes.

Una misma tarjeta puede incluso tener diferentes APR dependiendo de cómo la utilices.

Por ejemplo, puede existir un APR para:

Compras

Transferencias de saldo

Adelantos de efectivo

Por eso no debes mirar solamente el nombre de la tarjeta o sus recompensas.

Un cash advance, o adelanto de efectivo, ocurre cuando utilizas tu línea de crédito para obtener dinero en efectivo.

Puede parecer conveniente, pero puede resultar costoso.

Dependiendo de tu tarjeta, puede existir una cuota por obtener el dinero y el APR puede ser diferente al de las compras normales.

Además, a diferencia de muchas compras, los adelantos de efectivo generalmente comienzan a generar intereses desde el día de la transacción, sin el periodo de gracia que puede existir para las compras. 

Antes de utilizar uno, pregunta:

¿Existe una cuota?

¿Cuál es el APR?

¿Cuándo comienzan a cobrarse intereses?

Entiende el costo antes de retirar el dinero.

Antes de solicitar una tarjeta, revisa cosas como:

APR

Cuota anual

Cargos por pagos tardíos

Cargos por adelantos de efectivo

Cargos por transferencias de saldo

Periodo de gracia

Ofertas introductorias

Recompensas y sus condiciones

No necesitas convertirte en experto.

Simplemente necesitas saber qué estás aceptando.

Algunas tarjetas ofrecen bonos o promociones para nuevos clientes.

Por ejemplo, una oferta podría prometer dinero, puntos o millas después de gastar cierta cantidad durante determinado periodo.

Puede ser un buen beneficio si ya pensabas gastar ese dinero y puedes pagarlo.

El problema comienza cuando gastas más de lo normal solamente para recibir el bono.

Antes de aceptar una promoción, pregunta:

¿Cuánto tengo que gastar?

¿En cuánto tiempo?

¿La tarjeta tiene cuota anual?

¿Cuándo recibiré el beneficio?

¿Qué otras condiciones existen?

Las recompensas deben ser un beneficio adicional de compras que puedes pagar, no una razón para gastar dinero que no tienes.

También puedes encontrar tarjetas que ofrecen un APR introductorio de 0% o una tasa reducida durante determinado tiempo.

Estas promociones pueden ser útiles, pero tienes que entender exactamente cuándo terminan y qué tasa comenzará a aplicarse después.

También existen promociones de interés diferido, que no necesariamente funcionan igual que una oferta tradicional de 0% APR. En algunos planes, si no pagas completamente la compra dentro del periodo establecido, podrías terminar debiendo intereses acumulados desde la fecha original de la compra. 

Antes de aceptar cualquier promoción, pregunta:

Actualmente existen muchos tipos de tarjetas.

Algunas ofrecen:

Cash back — devolución de una parte de tus compras

Puntos

Millas para viajes

Beneficios relacionados con hoteles o vuelos

Ofertas para transferencias de saldo

Pero la tarjeta con más beneficios no necesariamente es la mejor para ti.

Antes de escoger una, pregúntate:

Si prácticamente nunca viajas, quizás una tarjeta enfocada principalmente en viajes no tenga tanto sentido para ti.

Si una tarjeta ofrece excelentes recompensas pero cobra una cuota anual que supera el valor de los beneficios que realmente utilizas, tampoco necesariamente estás ganando.

Como hemos aprendido en otros artículos de MiDineroHoy:

Depende de la institución y de los requisitos de la tarjeta.

Algunos emisores pueden aceptar un ITIN (Número de Identificación Personal del Contribuyente) en determinadas solicitudes, mientras que otros pueden requerir información diferente.

Por eso, si no tienes número de Seguro Social, no asumas automáticamente que no puedes solicitar una tarjeta.

Pregunta directamente:

Y confirma los requisitos con la institución antes de enviar una solicitud.

No necesitas solicitar la primera tarjeta que te ofrezcan.

Puedes investigar diferentes opciones y comparar:

APR

Cuota anual

Cargos

Recompensas

Ofertas introductorias

Requisitos

Beneficios que realmente utilizarás

La información está disponible. Tómate el tiempo para leerla y preguntar cuando algo no esté claro.

Una tarjeta de crédito puede ayudarte a construir crédito y facilitar ciertas compras, pero nunca olvides que estás utilizando dinero prestado.

No necesitas gastar mucho para demostrar que sabes utilizar crédito.

La clave es mucho más sencilla:

No es necesario tener la tarjeta con más puntos, el límite más alto o la promoción más llamativa.

Lo importante es tener una herramienta que entiendas y puedas manejar responsablemente.

En MiDineroHoy creemos que el crédito puede ser una herramienta útil cuando sabes cómo funciona. La mejor manera de proteger tu dinero no es tenerle miedo al crédito, sino aprender a utilizarlo con responsabilidad.