Antes de dar ese dinero por perdido, conoce tus opciones y habla con tu institución financiera.

Abres la aplicación de tu cuenta y encuentras algo que nadie quiere ver:

Cargo por sobregiro: $35

Y quizá no fue solamente uno.

Fueron dos.

$35 + $35 = $70

Ahora tienes $70 menos, precisamente cuando probablemente ya estabas corto de dinero.

Si alguna vez te ha ocurrido, no eres la única persona.

Un sobregiro puede pasar por diferentes razones: olvidaste un pago automático, una compra terminó de procesarse después, un depósito todavía no estaba disponible o simplemente tuviste una semana o un mes difícil.

Lo importante es entender qué ocurrió y qué puedes hacer ahora.

Un sobregiro (overdraft) ocurre cuando no tienes suficiente dinero disponible para cubrir una transacción y tu institución financiera decide pagarla de todas maneras.

Dependiendo de tu cuenta y del tipo de transacción, esto puede generar un cargo.

Por ejemplo:

Tienes $50 disponibles.

Se procesa un pago de $70.

Te faltan $20.

Si la institución paga la transacción, tu cuenta puede quedar negativa y podría aplicarse un cargo por sobregiro.

No.

Los cargos dependen de cada institución y de la cuenta que tengas. Algunas instituciones han reducido o eliminado ciertos cargos.

Sin embargo, $35 es un buen ejemplo para entender cuánto puede costar uno de estos cargos. Muchas instituciones que todavía cobran por sobregiros pueden cobrar $30 o más por transacción.

Y aquí aparece el verdadero problema:

Los cargos pueden acumularse.

Un cargo:

$35

Dos cargos:

$70

Tres cargos:

$105

Por eso es importante revisar tu cuenta y actuar cuando notes un problema.

Muchas personas ven el cargo y piensan:

“Ya me lo cobraron. No puedo hacer nada.”

Pero vale la pena comunicarse con la institución y preguntar si existe alguna opción para ayudarte.

Puedes decir algo tan sencillo como:

“Noté que me cobraron un cargo por sobregiro. Tuve una situación inesperada y quisiera saber si existe la posibilidad de que me ayuden con este cargo.”

Explica brevemente lo ocurrido.

Si normalmente mantienes tu cuenta en buenas condiciones o no te sucede con frecuencia, también puedes mencionarlo.

No.

Una devolución o ajuste de cortesía depende de la institución, sus políticas y las circunstancias de tu cuenta.

Por eso nunca debemos asumir que el cargo será eliminado.

Pero tampoco debemos asumir que preguntar no servirá de nada.

Durante mi experiencia trabajando directamente con clientes, vi situaciones de sobregiro muchas veces.

Y algo que aprendí es que un sobregiro no siempre significa que una persona maneja mal su dinero.

A veces una factura fue mayor de lo esperado.

Un depósito llegó después.

Se olvidó un pago automático.

O simplemente ocurrió algo inesperado.

Incluso quienes conocemos cómo funcionan las cuentas podemos cometer un error o pasar por un momento financiero difícil.

Por eso considero importante no ignorar el problema. Revisa qué ocurrió y comunícate con tu institución para conocer las opciones disponibles.

Antes de llamar, revisa tu cuenta.

Pregúntate:

¿Reconozco la transacción?

¿Cuánto dinero tenía disponible?

¿Había un pago automático pendiente?

¿Había realizado un depósito que todavía no estaba disponible?

¿Fue una compra con tarjeta de débito, un retiro de cajero, un cheque o un pago automático?

Esto te ayudará a entender qué ocurrió y a explicar mejor la situación.

También recuerda que los depósitos, compras y otros movimientos no siempre se reflejan inmediatamente ni necesariamente en el orden que esperas. Por eso incluso alguien que lleva control de su dinero puede terminar con un sobregiro.

Esta parte es importante porque no todos los sobregiros funcionan igual.

Para retiros en cajeros automáticos y compras únicas con tarjeta de débito, una institución generalmente no puede cobrarte un cargo por pagar el sobregiro a menos que hayas aceptado previamente esa cobertura.

Esto normalmente se conoce como opt-in.

En palabras sencillas:

Pero aceptar esta cobertura no garantiza que la institución aprobará todas las transacciones. Todavía puede decidir rechazarlas.

Las reglas son diferentes para cheques y ciertos pagos electrónicos recurrentes, que pueden generar cargos aunque no hayas aceptado la cobertura de sobregiro para compras únicas con tarjeta de débito y cajeros automáticos.

No necesitas memorizar todas estas reglas.

Lo importante es saber que no todos los sobregiros son iguales.

Si no recuerdas qué seleccionaste cuando abriste tu cuenta, pregunta:

“¿Tengo cobertura de sobregiro y para qué tipos de transacciones?”

Entonces la situación es diferente.

No estás simplemente preguntando si pueden hacerte una devolución de cortesía.

Por ejemplo, si te cobraron un cargo por pagar una compra única con tarjeta de débito o un retiro de cajero automático y tú no habías aceptado la cobertura correspondiente, pide que revisen el cargo.

Sí.

Si aceptaste la cobertura para compras únicas con tarjeta de débito y retiros en cajeros automáticos, puedes cambiar tu decisión.

Sin esa cobertura, cuando no tengas suficiente dinero, esas transacciones generalmente serán rechazadas en lugar de ser pagadas y generar un cargo por sobregiro.

Recuerda que esto no necesariamente evita sobregiros ocasionados por cheques y ciertos pagos electrónicos.

Si no estás seguro de lo que te conviene, pregunta a tu institución cómo funcionaría tu cuenta con y sin esa cobertura.

Después de resolver el problema actual, puedes tomar algunas medidas sencillas:

Activa alertas de saldo bajo.

Revisa regularmente tu saldo disponible.

Recuerda cuándo salen tus pagos automáticos.

Averigua cuándo estarán disponibles tus depósitos.

Pregunta cuáles son las opciones de sobregiro de tu cuenta.

También puedes preguntar si existe la opción de conectar una cuenta de ahorro como respaldo.

Si falta dinero en tu cuenta de cheques, algunas instituciones pueden transferir dinero desde la cuenta conectada. Puede existir un costo por este servicio, así que pregunta primero cuánto cuesta.

Si encuentras un cargo por sobregiro, no entres en pánico y tampoco lo ignores.

No existe garantía de que una institución vaya a devolverte un cargo válido.

Pero tampoco tienes que asumir inmediatamente que no existe ninguna opción.

Y si el cargo parece incorrecto, pregunta por qué se aplicó y pide que lo revisen.

Un sobregiro tampoco significa que hayas fracasado administrando tu dinero. Puede ocurrir durante una semana difícil, por un error o simplemente porque una transacción no se procesó cuando esperabas.

Lo importante es entender qué pasó y tomar acción.

En MiDineroHoy creemos que conocer tus opciones también es parte de cuidar tu dinero. Un error puede suceder; aprender de él, hacer preguntas y saber qué puedes hacer después es lo que te ayuda a seguir adelante.