Cómo abrir tu primera cuenta bancaria

Antes de comenzar una relación bancaria, es importante hacernos una pregunta muy sencilla:

¿Por qué necesito una cuenta bancaria?

Imagina por un momento que pierdes tu bolso o cartera y dentro llevabas el cheque de tu trabajo.

En la actualidad, muchas personas viven al día, cheque por cheque, apenas alcanzando a cubrir gastos como la renta, la luz, el gas y otras necesidades.

¿Te has preguntado qué pasaría si algo así te ocurriera? ¿Cómo cubrirías tus gastos mientras solucionas el problema?

Si tienes dinero en efectivo, esperamos que no lo guardes todo en el mismo lugar. Perder tu cartera junto con todo tu efectivo podría convertirse rápidamente en un problema mucho mayor.

Situaciones como estas son solamente algunos ejemplos de por qué puede ser conveniente tener una cuenta bancaria.

A continuación, te explicamos de manera sencilla algunos de los pasos para abrir tu primera cuenta.

Antes de escoger un banco, piensa para qué quieres utilizar la cuenta.

Por ejemplo:

  • Recibir el depósito directo de tu trabajo.
  • Pagar tus facturas.
  • Utilizar una tarjeta de débito.
  • Guardar dinero para emergencias.
  • Ahorrar para una meta.
  • Enviar o recibir dinero.

No todas las cuentas ofrecen exactamente los mismos servicios ni cobran las mismas cuotas.

Por eso, antes de abrir una cuenta, es importante saber qué necesitas tú.

Los requisitos pueden variar dependiendo de cada banco.

Para verificar tu identidad, una institución financiera puede solicitar información como tu nombre, fecha de nacimiento, dirección y un número de identificación fiscal.

También puede pedir documentos de identificación.

Por ejemplo, algunos bancos pueden aceptar:

  • Licencia de conducir.
  • Identificación estatal.
  • Pasaporte.
  • Otras formas de identificación aceptadas por la institución.

Algunos bancos también aceptan pasaportes extranjeros y documentos de identificación consular. Si tu dirección actual es diferente a la que aparece en tu identificación, también podrían pedirte un comprobante de domicilio, como una factura reciente de servicios o un contrato de renta. 

No tener un número de Seguro Social no significa automáticamente que no puedas abrir una cuenta bancaria.

Algunas instituciones permiten utilizar un ITIN (Individual Taxpayer Identification Number) como parte del proceso.

El ITIN es un número emitido por el IRS para propósitos de impuestos federales a ciertas personas que necesitan un número de identificación fiscal pero no son elegibles para obtener un número de Seguro Social. El ITIN por sí solo no funciona como identificación personal fuera del sistema tributario federal

Por eso, el banco puede solicitar otros documentos para comprobar tu identidad.

Los requisitos pueden cambiar de una institución a otra, así que antes de visitar una sucursal o comenzar una solicitud en línea, pregunta qué documentos necesitas llevar.

Dependiendo de la institución, puedes tener la opción de abrir una cuenta:

En una sucursal, por Internet o mediante una aplicación móvil.

El proceso puede ser rápido, pero el tiempo dependerá del banco y de si la institución puede verificar tu identidad inmediatamente.

Si el banco no puede completar la verificación de identidad en línea, podría pedirte información adicional o solicitar que visites una sucursal. 

Una vez que tu cuenta esté activa, puedes configurar la banca en línea, descargar la aplicación móvil de tu banco y activar tu tarjeta de débito si tu cuenta incluye una.

Una de las acciones más importantes que puedes tomar es investigar dos o tres bancos o cooperativas de crédito diferentes antes de tomar una decisión.

Pregunta cuáles son los requisitos y solicita información sobre las cuotas de la cuenta.

No todas las cuentas tienen los mismos costos.

Algunas no cobran una cuota mensual, mientras que otras pueden cobrarla o permitirte evitarla si cumples ciertos requisitos, como mantener un saldo mínimo o recibir depósitos directos. 

Pregunta:

¿Cuánto necesito para abrir la cuenta?

¿Hay una cuota mensual?

¿Cómo puedo evitar esa cuota?

¿Necesito mantener un saldo mínimo?

¿Cobran por utilizar cajeros automáticos?

¿Qué pasa si trato de gastar más dinero del que tengo?

¿Hay cargos por sobregiro o fondos insuficientes?

¿La cuenta ofrece depósito directo?

¿Mi dinero está asegurado por la FDIC?

Tener opciones te ayudará a escoger la cuenta que mejor funcione para tu situación.

Algunas instituciones financieras pueden ofrecer promociones o bonos por abrir una cuenta nueva.

Por ejemplo, una promoción podría requerir que abras una cuenta, recibas cierta cantidad mediante depósito directo y mantengas la cuenta abierta durante determinado tiempo.

Si encuentras una promoción, no abras una cuenta solamente por el dinero que ofrecen.

Lee cuidadosamente todos los requisitos.

Pregunta:

¿Cuánto dinero debo depositar?

¿Necesito depósito directo?

¿Durante cuánto tiempo debo mantener abierta la cuenta?

¿La cuenta cobra una cuota mensual?

¿Qué tengo que hacer exactamente para recibir la promoción?

En pocas palabras:

Una promoción puede ser atractiva, pero la cuenta debe funcionar para tus necesidades incluso después de que termine la promoción.

Si tu empleador ofrece depósito directo, puedes solicitar que tu sueldo sea depositado electrónicamente en tu cuenta.

El depósito directo puede ser más seguro y conveniente que recibir un cheque de papel y también puede ayudarte a evitar cargos por cambiar cheques. 

Algunas instituciones también ofrecen acceso anticipado al dinero de ciertos depósitos directos. Sin embargo, esto depende de las políticas de cada banco y de cada cuenta.

Pregunta cuándo estarán disponibles los fondos depositados directamente en tu cuenta. 

Una vez abierta tu cuenta, puedes utilizar algunas de las herramientas que ofrece tu banco.

Por ejemplo, puedes configurar pagos automáticos para ciertas facturas, utilizar servicios de pago de facturas y activar alertas para ayudarte a controlar el dinero que entra y sale de tu cuenta.

Esto puede ser muy conveniente y ayudarte a mantener tus pagos organizados.

Pero recuerda algo importante:

Tener pagos automáticos no significa que puedas olvidarte de tu cuenta.

Debes asegurarte de tener suficiente dinero disponible antes de que se procese cada pago. Dependiendo de tu cuenta y de la transacción, intentar realizar un pago sin suficientes fondos podría causar que la transacción sea rechazada o generar cargos. 

No necesitas escoger el primer banco que encuentres.

Pregunta. Compara. Lee. Y después decide.

La mejor cuenta bancaria no necesariamente es la que tiene la sucursal más cercana o la promoción más grande.

Es la que ofrece los servicios que necesitas, con requisitos y costos que entiendes y puedes manejar.

Una buena relación bancaria comienza entendiendo qué estás abriendo, cuánto cuesta y cómo funciona.